H de Hache

Sí, es Mario Casas // Fuente: Vanity Fair
Sí, es Mario Casas // Fuente: Vanity Fair

Os adelanto que este es un post reivindicativo sobre un problema que entraña al cine nuestro de cada día. ¿Qué por qué sale aquí al lado Mario Casas sin camiseta? Aparte de que por lo que dicen es su estado habitual, el señor Casas ha tenido el grandísimo honor de darnos nombre para la tercera H de nuestro abecedario. Y no tiene nada que ver con una llamada a las lectoras femeninas ni nada, ¿eh? Comprendo que las mujeres que lean esto prefieren (como yo) la sexidad de una figura de la literatura como es Gustavo Adolfo Bécquer (y no es broma, de verdad os lo digo. ¿Habéis visto alguna vez a un poeta más atractivo?).

 

Aunque yo no venía a hablar hoy de Bécquer. Ni de Mario Casas. Bueno, de Mario Casas un poco sí. Hoy os quiero hablar de remakes.

 

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Remake es, según nuestra amada Wikipedia, "un término que identifica las producciones audiovisuales que reproducen fidedignamente la trama, personajes, ambientación y prácticamente cualquier detalle de una obra anterior". Es decir, una copia de una película que ha tenido mucho éxito en su país de origen, y de la que se prevé que tendrá un gran éxito, pero no de la manera en la que está hecha. De modo que se compran los derechos, se contratan actores exitosos y famosos y se rueda una película con la misma trama, casi el mismo guión y distinto escenario (a veces). El resultado es una película más o menos buena, más comercial, eso sí. Y de la que se prevé un notable éxito. ¿Nos suena, verdad?

Lo primero que se me viene a la mente cuando hablamos de remakes es A tres metros sobre el cielo, esa abominación hecha película española. Y conste que no me estoy metiendo con la calidad de la película, pero... ¡Había una adaptación italiana de ese libro! ¿Porque rerrodar una película que podríamos simplemente haber doblado? Soy una gran fan de la versión italiana (lo he comentado en algún post) y de Riccardo Scarmarcio, el actor italiano que interpreta al protagonista, Step... Ah, no. Un momento. Que en la más abominable de las abominaciones, no se les ocurrió otra cosa que cambiarle el nombre perfecto a Step para ponerle Hache. Que veo bien que aproveches para hacer una película, poner actores atractivos y televisivos, ¡pero no le cambies el nombre a los personajes! ¿Qué pasa con las fans de la novela?

 

En fin. Para muestra, un botón. Las dos películas son muy, muy parecidas:

 

 

Pero bueno, de eso tratan los remakes, ¿no? De rehacer una película para que tenga más éxito. Quizás sea que estamos acostumbrados a que el encargado de hacer los remakes (y normalmente de películas orientales) sean los estadounidenses con su Hollywood. Que, por cierto, lo hicieron muy bien con una película francesa, LOL, nombrando protagonista a la tan conocida por todos ya Miley Cyrus. Las dos películas son casi idénticas. Mismas escenas, mismos diálogos. Los actores estadounidenses algo más atractivos que los franceses, pero bueno. El resultado son dos películas gemelas al más puro estilo "tú a París y yo a California".

 

 

Y por razones morales (me vais a disculpar) no voy a meterme en los remakes de películas de miedo. Esas son las más abundantes y debo confesar que me niego a verlas todas. Aunque ni que decir tiene que Hollywood sabe darle un toque especial a todo filme de terror. 

 

¿Qué me decís pues de los remakes? ¿Mejor atender a la primera versión de la película o ver la "mejorada" (me niego a pensar que la A tres metros sobre el cielo española sea una mejora)? 

 

Maravillas Palomino // @MaraPirate

 

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