Poesía para salvar(nos)

Soren Peñalver acompañado de dos miembros de la plataforma Anti Represión

Hay voces que no se escuchan porque no se transforman en el sentir de una comunidad. Hay otras que, uniéndose a las primeras, logran crear una canción tan fuerte que hace bailar a la población. Y hay plumas que se ofrecen de forma desinteresada para ayudar en la lucha de otros.

 

Espacio Pático cedió su acogedor escenario para el ciclo “Cultura contra la Represión”, organizado por la Plataforma Anti Represión. Las fotografías de Juan Carlos Martínez, desde sus finas colgaduras de cordel,  miraban con respeto anoche a un poeta enigmático que llenaba, con una amplia sonrisa y simpatía innata, un acogedor local murciano.

 

Al fondo, un estrado; a los laterales, sillas de cartón y metal; en el ambiente, un antología oral de Soren Peñalver. El poeta, como un monolito de sapiencia, acompañado de ese cerco de misterio y asombro que inunda a todo cuanto le rodea, leyó, se desnudó en poemas que hablan de su experiencia y de sus reflexiones.

 

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Escuchar un recital poético de Soren Peñalver es un viaje continuo a los lugares comunes del poeta. Grecia, Turquía, Francia, Inglaterra...Todos los países – y las historias – en los que ha vivido el escritor murciano se suceden en sus poemas y en los comentarios que, a la luz de estos, va introduciendo en su intervención.  Su poesía, nacida directamente desde la experiencia, cargada de referencias a su imaginario. Un imaginario que, por otro lado, oscila entre la excelencia mundana de Amy Winehouse y clásicos como Rimbaud.

 

El escritor no conoce límites represivos a la hora de darle forma a las palabras. Él sabe que, a veces, sus alegorías o sus isotopías no son las más aceptadas entre el público, pero con solo un aplauso –simbólico- ya le merece la pena el esfuerzo empleado en ese escrito. Es así como da lectura a poemas que hablan de flechazos sexuales de almas –nunca personas o géneros- o incluso le pone voz a otros con injusticias como eje central de los mismos. Dentro de un ciclo dedicado a la anti represión, la lectura de este tipo de poemas se adecúa perfectamente a lo que los asistentes esperan del recital.

Soren Peñalver

“No escribo para los demás, escribo para mí pero, a veces, coincidimos. Debo ser honesto”, comentó el poeta ante las lecturas de sus poemas más duros. La muerte de una amiga cercana, “casi una hija” o la desaparición de amigos con los que ha compartido versos, fiestas, llantos y vida fueron los detonantes de los versos en los que Soren más expuesto se sintió. Los otros grandes temas, centrados en sus viajes por el mundo y en sus encuentros con importantes autores de la literatura universal, fueron la parte más amable y divertida del acto.

 

El poeta, en mayúsculas, declamó para un nutrido grupo de amigos amantes de las palabras. Los escritores, poetas y todo el público, heridos por los versos que flotaban por la sala, disfrutaron de los divertimentos y la profundidad poética de Soren Peñalver. Emocionado a veces, con un hilo de voz apenas audible, esperpéntico y divertido otras, muy irónico y a la vez honesto, el poeta desgranó su obra para decir no a la represión.

 

 

Sonia Pérez Sánchez //@SoniaRIPEC

Daniel J. Rodríguez //@DanielJRguez

 

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