D de Desastres (cinematográficos)

¿Cuántos no hemos presenciado a lo largo de nuestra vida? Y más en los últimos tiempos, en los que las "superproducciones" se multiplican y el público no puede hacerse cargo de tanta adaptación cinematográfica. Hemos visto de todo, desde caídas estrepitosas hasta desapariciones con la cabeza gacha, y pasos discretísimos por las salas de cine. Las películas destinadas a triunfar no triunfan, y las fórmulas mágicas para el éxito dejan de funcionar de un modo tan repentino que nadie sabe como reaccionar. ¿Comenzamos con un repaso a algunas de ellas?

 

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El primero que se nos viene a la mente es El llanero solitario, por la sencilla razón de... ¡Johnny Depp! Y es que el señor Depp, el adorado actor de moda, parecía garantía de éxito, hasta que su actuación del indio Tonto satirizando una de las partes de la historia estadounidense hizo que se acabara su buena estrella. ¿Se redimirá con su nueva peli, Trascendence?

 

Las razones del fracaso de El llanero solitario son muchas, y casi todas abstractas. Desde una negativa por parte de los medios a aceptar semejante crítica a una de las leyendas de las que más se enorgullece el estadounidense medio hasta la creación de unas altas espectativas que o bien no supo cumplir, o bien nadie se molestó en comprobar. Quizás sea culpa de Disney. 

Porque esa megafactoría de peliculas que es la compañía de Walt Disney tiene un pequeño fallo en el aparato de promoción de las películas: un bombardeo constante, regalos de escenas, conversaciones con los actores, trailers cada vez más amplios... Y todo eso hace que el público termine un poco harto del tema. Otro de los ejemplos de fracaso estrepitoso en taquilla es Príncipe de Persia. Vendida como la película más grande del año, una aventura sin igual, terminó perfilándose como una de las peores salidas de Disney. ¿Levantó cabeza Jake Gyllenhaal después de esto? No ha parado de trabajar, desde luego, pero ya no es el jovencito de moda que protagonizó El día de mañana o Brokeback Mountain.

Eragon fue más que un fracaso, fue una decepción. Una decepción para los fans que se esperaban una producción casi a la altura de El Señor de los Anillos y se encontraron con una adaptación infumable, unos actores repelentes y más de hora y media de lenta tortura. Los productores pretendían recoger (a la estela de la grandísima saga fantástica de Peter Jackson) un rotundo éxito, pero se topó con espectadores descontentos, lectores indignados y muchos cinéfilos estafados por esa penosa película. Ed Speelers no fue el nuevo Elijah Wood. Nunca hubo una segunda parte, ni se habló mucho del tema. Los fans se contentaron con seguir fieles a las novelas de Christopher Paolini, y a rogar a todos los dioses conocidos porque no volvieran a tocar su querida saga. 

Una de las más recientes es El juego de Ender. Echémosle quizás la culpa a la promoción. No se oyó mucho hablar de este filme (aparte de los cinéfilos puestos en todo), más allá de unos cuantos anuncios en la tele. Esta adaptación de una de las obras cumbre de la ciencia ficción, que contaba con la fórmula imperante en las últimas películas (actores principales talentosos y desconocidos y secundarios de lujo), tuvo una muy, muy discreta acogida. No podemos aducir que la ciencia ficción está pasada de moda: los próximos estrenos (avalados por nombres como Christopher Nolan) lo corroboran. 

 

Como siempre, son muchos más. La lista de fracasos es muy larga y no quiero caer en el error de escribir una entrada eterna. De modo que traslademos el debate a la sección de comentarios. ¿Alguna película decepcionante que comentar?

 

Maravillas Palomino // @MaraPirate

 

 

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