C de Castigos (literarios)

El bueno de George R. R. Martin
El bueno de George R. R. Martin

Una de las cosas que más le gusta a los autores cuando escriben (para disgusto de los sufridos y empáticos lectores que nos identificamos con todos ellos) es castigar duramente a los personajes. Ya sea con la muerte, la mutilación, las más horrendas penurias o las torturas más crueles (y sí, a todos se nos ha ido la mente al bueno de George, que disfruta especialmente con ello). Vamos a dar un ligero (leve, suave, superficial, liviano, sutil, somero) a algunos de ellos.

 

 

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Un autor al que le gusta mucho hacer sufrir a sus personajes es a Julio Verne. ¿Os esperabais otra cosa? Mira que tiene libros este hombre, y en todos los pobres personajes lo pasan muy, pero muy mal, con situaciones límite y muy extremas, desde Philleas Fogg hasta John Mangles, pasando por Dick Sand, el capitán de quince años. Nadie quiere vivir en un libro de George R. R. Martin, pero yo me pensaría mucho lo de visitar uno del visionario francés. 

 

Aunque para ver personajes que lo pasan mal, solo hay que coger un libro al azar de Ken Follet. Cuanto más largo mejor, más penuria, pero los más cortitos también tienen su buena ración de sufrimiento y muertes crueles. En general, las novelas épicas históricas (como Los Pilares de la Tierra, o la española La catedral del mar) son muy sufridoras, pero por la sencilla razón de que las situaciones eran extremas. No es más que un reflejo de lo que era la realidad; aun así, es duro ver a ese personaje pasarlo tan mal en pos de la felicidad.

Otra a la que le gusta ejercer de justiciera divina en sus libros es J. K. Rowling, la flamante autora de Harry Potter. Fuera aparte su última aventura literaria de la novela realista de sufridores, gente torturada, y malas personas, la saga infantil-juvenil está llena de castigos a nuestros queridos personajes. No mató a Ron Weasley, como era su intención; pero a lo largo de los cuatro últimos libros (comenzando por la consabida muerte de Cedric Diggory) lleva a cabo una pequeña masacre con los personajes más queridos de la saga.

Hay un género en el que no van a faltar personajes que lo pasan mal: la novela romántica (o porno intelectual como lo llamamos por aquí). Como ya explicamos, todos los personajes tienen un traumita que puede ser desde la traumática muerte de un padre hasta la más tortuosa esclavitud. Trabajos forzosos, maltrato… Hay para todos los gustos y todas las sensibilidades. Lo que es cierto es que ninguno se libra.

Para terminar… Para terminar enunciaremos al castigador literario por excelencia (al menos para mí) y no por lo que le hace a sus personajes, sino por lo que le hace al lector. ¿Les suena Edgar Allan Poe? Podemos argüir que hay autores de terror que producen más respeto, pero la condición de clásico (indispensable) de la literatura, combinada con sus oscuras tramas, oscuras descripciones, oscuras sensaciones y su oscura capacidad para agobiar al lector a la vez que lo mantiene pegado a las letras le da el honor de ser el autor que cierra este artículo.

Nos quedan muchos en el tintero, así que os pregunto: ¿consideráis a alguno de los que faltan indispensable?

 

Maravillas Palomino // @MaraPirate

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