V de Vlad

Leía el otro día que la grandísima Anne Rice, la reina de la literatura vampírica actual, ha rescatado a Lestat para una nueva entrega de sus Crónicas Vampíricas (no, no son las de Damon, Stephan y Elena, esas son otras). Los fans de Rice, por supuesto, están encantados. Y yo también, porque me da la oportunidad de hablar de vampiros. Y no de vampiros cualquiera (no esperéis una disertación sobre Crepúsculo), sino del vampiro más original y real, Vlad el Empalador. 

 

(Sigue leyendo)

Vlad el Empalador

Este hombre tan atractivo de aquí al lado es Vlad Draculea, alias Vlad III, alias Vlad Tepes, alias Vlad el Empalador, alias (ficticio) conde Drácula. Fue principe de la región de Valaquia (y luego no, y luego otra vez, y luego no de nuevo, y luego sí, cosas que pasan en epocas de guerra) en el siglo XV. Fue un hombre normal y corriente, algo psicópata (bueno, vale, muy psicópata, a uno no le apodan el Empalador por buena persona), extremadamente patriota, luchador a favor de su país (los rumanos lo consideran héroe nacional por su lucha contra otomanos y húngaros) y un hombre cruel. Quizás fruto de su época, para que nos vamos a engañar: en el siglo XV no existían cosas tales como los derechos humanos, la piedad o la conciencia. Cuanta más dolorosa fuera la tortura, mejor para sus propósitos. Causar la muerte era cuestión de supervivencia, no había lugar para remordimientos. 

 

Vlad Tepes se ganó su fama a pulso. Es más que probable que la leyenda de que bebía la sangre de las víctimas de sus empalamientos sea más que falsa, un elemento más del mito. Sin embargo, no podemos quitarle el mérito de ser como decíamos al principio el vampiro original y más real (con permiso de la señora Bathory, a quien prometo dedicarle la B de la siguiente vuelta). Su vida, su crueldad, su ansia de sangre fueron suficientes para que la imaginación popular hiciera el resto, en un proceso de mitificación que culminó en el Drácula de Bram Stoker, basado en su figura y que daría visión internacional a su figura. 

 

Los vampiros están de moda. Y Vlad Tepes da material de sobra a todos aquellos que buscan inspiración. Resulta curioso para el conocedor de las obras modernas acerca de vampiros (y hablo de películas, libros, e incluso música) leer la biografía de Vlad el Empalador, porque muchas de las personas que intervinieron en su vida aparecen más tarde en películas como Underworld (una verdadera obra maestra en cuanto a reconstrucción del mito del vampiro). Incluso la familia de la buena de Erzsébet Bathory está relacionada con él. 

 

El origen y el centro de un mito. Ese es Vlad Draculea. 

No me resisto a recomendar un libro, La historiadora, de Elizabeth Kostova donde se explica de manera magnífica la creación del mito y la verdadera figura de Vlad Tepes, a lo largo de una novela de aventuras y descubrimientos. Imprescindible para los amantes de los vampiros.
 
 
Maravillas Palomino // @MaraPirate

Escribir comentario

Comentarios: 1
  • #1

    Natalia Fernández (miércoles, 12 marzo 2014 16:15)

    Esperaré con impaciencia la B!!! Me encanta la historia que rodea a Erzsébet Bathory.

Visualiza el número aquí

¡Descarga aquí nuestro noveno número!
¡Descarga aquí nuestro noveno número!