P de Polémica

Y polémica hoy como medio para el éxito. Porque, ¿cuántos libros y películas no han triunfado gracias a la enorme polémica que han causado? El primer ejemplo que se me viene a la cabeza es el de El Código da Vinci, de Dan Brown. Muchos de vosotros lo habréis leído, y probablemente coincidiréis conmigo en que no es para tanto. Sin embargo, triunfó como pocos libros lo han hecho sólo porque se atrevió a basar su argumento en que Jesucristo tuvo un hijo y que su estirpe continúa hoy en día. Y porque la Iglesia, en su día, “censuró” el libro y desaconsejó su compra. Y eso, claro está, hay que leerlo. 

 

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La polémica siempre ha sido un gran foco atrayente de espectadores y/o lectores.  Yo misma, aquí donde me veis (o me leéis), estoy con ganas de leerme aquel libro que tanto circuló por Facebook  hace unos meses acerca de cómo las mujeres han de ser sumisas en la matrimonio. Inspira una curiosidad casi morbosa, a saber: ¿será merecida tanta polémica? ¿es legítima la fama que tiene? ¿de verdad es tan malo? ¿o es simplemente marketing?

 

Y si de marketing y polémica hablamos no puedo dejar de mencionar (aunque sea repetirme) el consabido fenómeno Cincuenta Sombras. Empezó como el fenómeno de la literatura erótica, y ahora las feministas lo queman (entiéndase la licencia poética) por su mensaje denigrante hacia la mujer. ¿Qué es eso de tener orgasmos sometiéndose al hombre (calidad literaria y realismo aparte)? La adaptación cinematográfica no estará exenta de polémica tampoco. Al fin y a la postre, para ser fiel a la novela deberían hacer una peli pornográfica, porque si no…¿Cómo reflejar lo que ocurre en el Cuarto Rojo?

 

Y bueno, ya para terminar de hablar de polémicas y éxitos, he aquí una referencia más cinematográfica, que no se vea tan en desventaja con la literatura.  Una a esa película cuyos carteles solitos han conseguido polemizar la web antes del estreno incluso del film. Y sí, hablo de Nymphomaniac, esa autobiografía de una ninfómana y que muchos irán a ver solo por la polémica. La habitual que suele acompañar a los estrenos del director, Lars Von Trier, sí, pero también la que generaron esos orgásmicos carteles, para saber si de veras será tan sexual como parece. 

 

Maravillas Palomino // @MaraPirate

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