Naranjas de entretiempo

Volverán las naranjas

El libro promete. Volverán las naranjas es de esos libros que coges con grandes expectativas y una aún más grande curiosidad. Porque su planteamiento es realmente interesante: una historia de amor en 704 mensajes (sms, de esos que nadie usa ya) y empieza de modo muy prometedor. Sin embargo, ese comienzo  rápidamente decae y nos deja con un lectura más bien ligera, entretenida, fácil de leer y con muy buenas intenciones que, sin embargo, decepciona al lector. 

 

Empecemos por el argumento: una investigadora de la policía encuentra un móvil y, llevada por la pura curiosidad (porque realmente no es que le haga falta leer todos los mensajes para resolver el accidente), se imprime los 704 sms del móvil en conversación entre Elisa y un 618 y los lee para amenizar su noche de trabajo. 

 

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Y los sms entretienen. Sobre todo al principio, en el que todo comienza como un ligoteo inocente entre dos desconocidos que por error se han puesto en contacto. Porque, admitámoslo, ¿quién no ha pensado alguna vez en mandar un mensaje a un número al azar y ver quien contesta? Los habrá (valientes lectores) que lo hayan hecho, y a todos ellos les deseo que hayan tenido, al menos, una anécdota que contar. 

 

Porque la receptora de estos mensajes, Elisa (hay veces que me he preguntado qué clase de persona se guarda a sí misma en el móvil y aparece su nombre como receptora, pero como nunca he tenido el Nokia que recibe los mensajes no sé como funciona su sistema operativo, que sería el Symbian de por aquel entonces, supongo) sí que la tiene. "La pequeña anécdota de cómo al tontear con un desconocido casi rompe mi matrimonio". La sucesión de mensajes coquetos e insinuantes, divertidos, pronto deja paso a una crisis matrimonial en toda regla, dejando las espectativas del lector por el suelo. En algún universo alternativo, el giro de los acontecimientos, esa vuelta de tuerca, podría ser considerada incluso positiva, dejando de lado el aire chicflick que tiene la primera parte para dar un tono más serio al libro. Pero es tan, tan, tan predecible, que pierde todo el encanto. 

 

No voy a hablar del dineral que se dejaron los amigos en sms, que algún mensajito tiene que haber ocupado 5 veces esos 160 caracteres que nos permitía el operador por sms. Pero sí de la historia marco, la de la policía, que está narrada en primera persona y deja entrever la falta de experiencia de la autora en lo que a narrativa se refiere. Aparte de que, más allá de que nos sirve para poner en contexto todos esos mensajes y darnos al final un apunte sobre sus autores, no aporta nada a la historia. Ni siquiera un hilo conductor, ya que, excepto por una breve incursión en la primera mitad de la historia, no vuelve a aparecer hasta el final. 

 

(Eso sí, mi alma de admiradora de libros me insta a decir esto: la edición es realmente bonita. Muy cuidada y atractiva, que le da un aire de actualidad al libro que le sienta muy bien, pese a estar "ambientado" en el 2008.)

 

En definitiva, una historia pasable, prescindible, pero que entretiene. De lectura rápida (a servidora no le llevó más de una hora leerla) y entretenida, que arrancará alguna sonrisa a las almas románticas y a las que les guste el juego del flirteo. 

 

FICHA TÉCNICA

  

Titulo Volverán las naranjas
Autor Xisela López
Editorial Espasa
Temática Actualidad
Páginas 148
Precio 14'95

 

 
Maravillas Palomino // @MaraPirate
 
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Xisela López

Una historia que no olvidarás nunca aunque se te acabe la batería del móvil.

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