Recitar entre pinzas, tenderetes y ciudad

Caride, Martínez y Bravo cerraron juntos el recital
Caride, Martínez y Bravo cerraron juntos el recital

 

Perder (o ganar) la noche del miércoles. Subir a la más alta azotea y escuchar versos que huelen a asfalto, a vísceras, a sangre derramada y a heridas urticantes. El recital poético “Versos con pinzas” demostró que la poesía puede bajar de los púlpitos, abandonar los trajes y la distancia intelectual y acercarse a la tierra, a la urbe y a sus gentes sin perder un ápice de belleza, sin dejar de ser literatura.

 

 

(Sigue Leyendo)

El local de la asociación La Azotea traslada, nada más pisar dentro, a una dimensión distinta donde todo es más intenso. La sala, un lugar cómodo y acogedor en el que sillas de distintas naturalezas existen entre arte, libros, música, cerveza y jamón, ayuda a sentir mejor. Es una atmósfera perfecta para escuchar poesía, para vivir en los versos que nacieron de las manos y de la voz de la sevillana Siracusa Bravo y de los murcianos Alberto Caride y Blas Martínez.

El público llenó el coqueto local
El público llenó el coqueto local

“Versos con pinzas”, poesía de hoy. De azotea, de calle, de trauma y de vida desnuda. Eso es lo que ofrecieron al público los tres jóvenes escritores en un acto corto, divido en dos partes, en el que incluso hubo espacio para una pseudo-performance y un poeta invitado.

 

Más allá de la calidad de los textos, algunos impresionantes, los 3 hacedores de versos, junto con el público invitado, demostraron que la poesía no es algo manido y avejentado que guarda polvo en los cajones de viejos poetas arrugados. Hoy sigue haciéndose poesía, sigue recitándose. El arte de hilar palabras continúa siendo necesario.

Siracusa Bravo
Siracusa Bravo

Siracusa Bravo (Su blog)

La escritora sevillana sirvió, en todo momento, versos hirientes. Su poética está llena de ciudad, desbordada en actualidad, apuñala dentro y bien fuerte. Siracusa recita sintiendo cada letra, casi de memoria, con vertiginosidad y mirando a la cara a las almas que la escuchan.

 

 

Puntos de Sutura:

 

La herida cada vez es más y más pequeña,
pero esta cicatriz hablará de mí

y de ti


y de todas las batallas que libramos.

 

Alberto Caride
Alberto Caride

Alberto Caride (Su blog)

El coordinador de “Los Lunes Literarios” del Zalacaín ofrece una poética más introspectiva, sin perder de vista el mundo, la ciudad en la que habita. Habla de amor en mayúsculas casi con vergüenza.

 

 

Un sí condicional:

 

El si condicional va seguido de indicativo cuando la acción se presenta como posible.
El si condicional va seguido de subjuntivo imperfecto o pluscuamperfecto cuando la acción se presenta como contraria a la realidad o como posible, pero añadiendo un elemento de temor, ruego o deseo.

 

¿Por qué besar los labios, si se sabe que la muerte está

próxima,

si se sabe que amor es sólo olvidar la vida,

cerrar los ojos a lo oscuro presente,

para abrirlos a los radiantes límites del cuerpo? 

'Soy el destino' de Vicente Aleixandre

 

Tengo la sensación de que veo algo mio
cuando apareces en el tiempo
con tu mirada de temporal reposado,
con tu sonrisa de niña pequeña
que ha crecido sin darse cuenta.

Si el camino fuera suave, sino hubiera
que correr, sería imposible confinar
en una de esas cajas antiguas de puros
todo lo vivido,
sin la tentación de abrirla de vez en cuando
para comprobar que el tiempo
no ha vuelto amarillos los recuerdos,
sin la tentación de imaginar como sería
tu mirada de niña grande 
hoy que no es verano, ni noche de feria,
ni hay excusas para viajar en el aire
en busca de una razón.  

Todas nuestras frases comenzaron desde
el principio con un condicional impuesto,
con una prisa que no dejó florecer las semillas
para comprobar si la casualidad echaba raíces
o había nacido ya muerta.

Tengo la sensación de que veo almo mio
cuando apareces en el tiempo
y me miras fugazmente en aquel amanecer
tratando de vernos el corazón con prisa.
Después, la sensación de irrealidad
inundándolo todo en un camión
que me acercaba al sol y me alejaba de ti.

He soñado al menos tres veces que te veía
en ciudades diferentes con tu pelo negro,
con tu pelo azul y rojo
y que nos prometíamos el mar
también con prisa.,
como sabiendo que nunca nos bañaríamos
al mismo tiempo y en la misma playa.

¿Si no hay espacio para nada más
porque el corazón guarda tu hueco?
Sólo tengo un pañuelo azul y un sí
condicional posado en los labios
que busca un indicativo que lo haga posible.

Blas Martínez
Blas Martínez

 

Blas Martínez (Su blog)

 

La poesía de Blas Martínez sabe a Sabina. Los ritmos ágiles, los versos que sentencian, buscan helar miradas y escenas. Recita tratando de ilustrar, de mostrar verdades que jamás fueron a la vez que, casi en sátiras, logra la carcajada y la sonrisa de aquellos que, sentados, se embriagan de versos.

 

 

 

Redes sociales:

 

 

El corazón de @blasmartinez está latiendo.
A diez de tus amigos les gusta esto.
Sigo vivo.
@cesarulla retuiteó que sigues vivo.

 

Lo sabéis todo de mí,
sabéis que respiro,
que trago saliva antes de hablar,
sabéis que tiemblo cuando
me subo a un escenario,
sabéis que estoy enamorado,
que me levanto muy temprano,
que me acuesto muy tarde,
que no me gustan los lunes.

 

Sabeis que, en realidad,
soy muy pequeño,
que vivo en un trébol,
que escribo sobre distancias,
que no me llevo bien
con la rima consonante en las pares,
ni con los que empeñan sus sueños.

 

Dos de tus amigos
han vomitado leyendo esto.

 

 

Daniel J. Rodríguez/@DanielJRguez

 

 

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