Sentimientos aburguesados

Portada de La pequeña burguesía de Lola López Mondejar
La tumbona es el único obstáculo que interrumpe la superficie de la arena...

Burgués quiere decir, según el Diccionario de la Real Academia Española, “ciudadano de la clase media y dirigente acomodado que se caracteriza por un cierto conformismo social”. De hecho el término tiene un claro origen medieval, un burgués era una persona que vivía en un burgo, que no tenía que sobrevivir cultivando como la gran mayoría de la población. Pero eso no lo hacía más “dirigente” o “acomodado”, era más desgraciado puesto que o tenía una fortuna propia, o malvivía entre calles apestadas y polvorientas. El transcurrir de los siglos nos ha llevado a la situación contraria, nadie quiere estar sin la ciudad, nadie quiere ser burgués ni dejar de creerse poderoso (porque ese es el pensamiento de las ciudades frente al campo, el control). Por ello llama la atención el nombre del 12º libro de la editorial Acanto, “La Pequeña Burguesía”, cuya autora, Lola López Mondéjar, nos da a entender que si bien podemos pensar que la burguesía solo tiene los problemas inherentes a la ciudad, realmente sus problemas personales son más importantes, es más necesario limpiar la casa que la calle.

 

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Los siete relatos recogidos en este volumen, que no han tenido cabida en ninguno de los textos anteriores de la autora, son historias acerca de los problemas personales de los protagonistas, pinceladas de los mismos a los que conocemos a través de las dificultades con las que les ha tocado lidiar. La falta de sexo, el amor, el matrimonio, las oportunidades perdidas que vuelven a nuestra mente son algunas de las temáticas que sufren los diversos protagonistas de la obra. También encontramos un relato, bastante interesante, donde la discriminación es criticada por parte de la autora, el sobresaliente “Cercanías”; aquí se muestran las distintas visiones ante la discriminación que tiene nuestra sociedad.

 

La autora, psicóloga y psicoanalista, muestra su conocimiento de la psique humana en las páginas de La Pequeña Burguesía, y lo hace con pinceladas finas que, a veces, ayudan a no llegar a entender toda la profundidad de la trama hasta su relectura, muchas veces innecesaria, no se entiende per se.

 

Burgués quiere decir, según López Mondejar y Karl Marx (al que cita al inicio de la obra), estar a favor de los derechos para todos, de la igualdad, y por otro lado, de la economía, del dinero, de la demostración de estatus ante los amigos o la familia. Crítica velada a esto encontramos en el relato Dinastía 2006, el más largo del libro, dividido en cuatro partes, cuya trama no tiene mayor interés hasta el final, un final por otro lado irónico e inesperado que nos hace pensar mucho en la condición humana.

 

 

La condición humana es el centro de cada uno de los relatos, es el motor de los mismos, incita a pensar en nosotros mismos, en nuestros problemas y en lo que, como humanos y burgueses que somos la gran mayoría, estamos perdiendo por nuestra necedad, en lo que puede llegar a ser importante y en lo que no. Y lo que no es importante no debería hacernos pensar, pero los burgueses somos así, “acomodados”, mejor problema conocido que virtud por conocer. Lecciones que podemos aprender con el transcurrir de la vida, aunque tengamos el libro de López Mondejar.

 FICHA TÉCNICA

 

Titulo La pequeña burguesía
Autora Lola López Mondejar
Editorial Grupo de Literatura "La Sierpe y el Laud"
Colección Acanto
Temática Relato corto
Páginas 84
Precio 6 €

 

 Carlos J. Rosique / @XarlyRosique

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