Entrevista con Ladyland

Entrevista con el vampiro y Electric Ladyland, dos propuestas para este fin de semana. No os perdáis esta aventura cultural que os traemos este viernes.

 

(Sigue Leyendo)

La película es Entrevista con el vampiro, de Neil Jordan

 

No es la historia de vampiros habitual: Ni hay un Van Helsing detrás del monstruo, ni hay escenas extremadamente sórdidas (aunque sí una sutil escena de poesía visual cuando Cruise "mama" del pecho de una presa). El film, como la novela en la que está basado, es una história de carácter pseudofilosófico centrado en la necesidad de supervivencia, la desidia ante el hecho de la inmortalidad y las necesidades sexuales de una niña que ya dejó de serlo hace mucho.

 

La película utiliza el guión de "Entrevista con el vampiro" de Anne Rice. Louis de Pointe es un vampiro que habita en el mundo contemporáneo. Louis es entrevistado por Molloy a quien le cuenta una increible historia que se remonta a hace más de 200 años. Cansado de su vida, de Pointe es convertido en vampiro por Lestat. Este le enseña el camino para convertirse en un ser fuerte y temido, pero Louis no puede olvidar sus lazos mortales. Su debilidad les hará navegar por una aventura en busca del sentido de la vida eterna a la que se ven condenados estos seres.

 

En el film existe un tercer papel, amen del de Louis de Pointe (Brad Pitt) y el de Lestat (Tom Cruise). Es el de Claudia, una niña a la que Lestat convierte  para retener a su lado a Louis. La interpretación de Claudia por parte de Kirsten Dunst es sublime, con sus 11 años tuvo que interpretar un papel cargado de matices y con una profundidad que avanza con la trama. Atrapada hasta la eternidad en un cuerpo de niña, Claudia debe lidiar con su deso sexual y su necesidad de dependencia.

 

No se puede olvidar el papel de Antonio Banderas, aunque pasa desapercibido en la profundidad de esta historia que da la vuelta a la concepción tradicional de las películas de vampiros. Los vampiros sufren y esta entrevista es la prueba.

 

Estrenada en 1994, llegó a ser nominada a los oscar en dos categorías, mejor banda sonora y mejor dirección artística.

 

 

 

 

El disco es Electric Ladyland, de Jimi Hendrix

 

Beethoven, Bach, Mozart y otros muchos (la lista es inmensa) fueron compositores que hicieron de la música un arte, tal y como es actualmente. Creativos, que supieron dotar a la música de tal grandiosidad que marcaron a las generaciones posteriores. Pero, al contrario que en su época, la familia musical actual ha crecido, se ha hecho rica en estilos, ha nacido la música rock y a sus hermanas e hijas. Por ello, para los rockeros, hablar de Jimi Hendrix es hablar del Mozart de la música.  Aunque su calidad no solo ha afectado al rock, sino a toda la música actual, a la que escuchamos día a día en la radio o por la calle.

 

No tanto como compositor, sino como guitarrista es conocido al gran Jimi. Considerado el guitarrista más grande de todos los tiempos en opinión de mucha, y del autor de esta recomendación, es innegable que, gracias a él, la guitarra es el instrumento que es y su repercusión es la actual. No solo fue el mejor de su tiempo, sentó las bases para el resto de guitarristas que han ido naciendo en estos 40 años.

 

Hendrix no se centró solo en la guitarra. Como ya he dicho, era el compositor de su grupo, su “Experience”. Noel Redding y Mitch Mitchell fueron sus compañeros en ese viaje que duró tres años, desde sus conciertos en Inglaterra (Hendrix, aunque era estadounidense, no conoció el éxito en su país hasta que no cruzó a las bretañas, una muestra más de que el gusto americano es muy distinto al europeo) hasta la disolución del grupo y la creación por parte de Hendrix de su “Band of Gypsys”, en el año 1970, para poco después de publicar el primer álbum homónimo de la banda morir. Una vida corta, trágica, pero que dejó un legado que sigue sonando en nuestros días. Grandes músicos como Bob Dylan o Eric Clapton no esconden su amor por Jimi Hendrix y los homenajes se suceden día tras día como pasa con artistas como Elvis.

 

El disco que recomendamos de él (publicó solo 4 en vida, todos son absolutamente sublimes) es el último al frente de “The Jimi Hendrix Experience”. Se trata de “Electric Ladyland”, publicado en 1968, que fue celebre por varias anécdotas:

  1. Hendrix demostró lo perfeccionista que era en las sesiones de grabación. Llegó a grabar 43 veces la canción “Gypsy Eyes" y 20 veces la parte de guitarra acústica de “All Along The Whatchtower”.
  2. Pero ese perfeccionismo no lo llevó a su vida personal. Las grabaciones se hicieron más impredecibles y erráticas, el caos de la vida de Hendrix se trasladó a las grabaciones del álbum.
  3. Hendrix tocaba el bajo en algunas canciones por discrepancias con Redding, incluso en los descansos para tomar algo, grababa a espaldas del bajista. No hay que decir que las peleas entre los dos fueron constantes.
  4. Fue el único álbum de Hendrix en ser líder de ventas en Estados Unidos.
  5. Hendrix estaba en el estudio de grabación cuando escuchó la canción “All Along The Whatchtower” de Bob Dylan. Le gustó tanto que la grabó, con su toque más eléctrico. Cuando Dylan la escuchó le gustó más su versión que la que él mismo había grabado.
  6. 11 meses más tarde, Hendrix tocaría en el festival de Woodstock, el evento más grande del movimiento hippie.

¡Adentraos en el mundo psicodélico, progresivo (a veces) y rockero de Hendrix!

 

 

Daniel J. Rodriguez/@DanielJRguez

Carlos J. Rosique/@XarlyRosique

Escribir comentario

Comentarios: 0

Visualiza el número aquí

¡Descarga aquí nuestro noveno número!
¡Descarga aquí nuestro noveno número!