T de Traumita

Creo que todos sabemos lo que es, aunque nunca nos hayamos parado a pensarlo. La mayoría de los personajes ficticios (y de esa mayoría, la mayoría son los protagonistas) tienen un traumita a sus espaldas: una experiencia traumática, ya sea vivida en la infancia o en la edad adulta, ya en el transcurso de la novela o película o en un momento anterior a esta. ¿Y qué sería de esos personajes sin ese traumita?

 

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Por si alguien se siente confuso respecto al término, haré un par de aclaraciones: la primera, y más importante, es que no, no lo habéis visto en ningún otro sitio. Es un término acuñado por la abajo firmante que, aunque me gustaría que cuajara en la lengua y que dentro de diez años todo el mundo hable de traumitas y como superarlos, soy consciente de que no va a pasar nunca, por lo que mi máxima aspiración hoy es sacaros una sonrisa a base de leer traumita.

 

La segunda aclaración que os debo es por qué traumita. Por qué no trauma normal y ya está. El término surgió, si queréis que os sea sincera, de la lectura de novelas románticas. No sé si estaréis duchos en este tema, así que os hago un mini resumen: en este tipo de novela siempre hay un protagonista (uno de los dos, o los dos) con un trauma: sus padres no le querían, su primera esposa le abandonó, le pegaban en el cole, siempre le han tratado como un blandengue, no tiene fuerza de voluntad, se deja arrastrar, tiene una tía que era demasiado estricta y no le dejaba comer pechuga... Y, pase lo que pase, siempre siempre consigue vencer este trauma con ayuda de su amor (el otro protagonista) para el final del libro. De ahí que sea traumita y no trauma. Se quita muy fácil.

 

A raíz de la acuñación del término traumita, me he ido dando cuenta de que es algo que se repite en todos los géneros literarios y en las películas, de modo quizás más fuerte (porque reconozcamos que el traumita de Bruce Wayne con la muerte de sus padres no se quita así como así), pero siempre está ahí. Ron Weasley se pasó siete libros con complejo de inferioridad, y Mr. Darcy con una timidez fruto de la sobreprotección de sus padres. 

 

La ficción está llena de traumitas por doquier, de un modo que se convierten en un elemento indispensable de cualquier historia. Ahora, mi pregunta para terminar: ¿cuál es vuestro traumita favorito?

 

Maravillas Palomino

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