R de Rasputín

La canción lo dice todo. Quiero decir, se podría añadir más, claro, como que Rasputin había enamorado tanto al zar como a la zarina gracias a sus dotes de curandero y sanador del hemofílico de su hijo. O, también, que su pene está en exhibición en el Museo del Erotismo de San Petersburgo. Podríamos decir que gobernó Rusia, y que por su extraordinaria influencia sobre el zar fue condenado a muerte por los nobles de la corte. Podríamos decir también (como detalle) que les costó la vida y media matarlo. Pero también se puede obviar. Porque Rasputín es una leyenda, un mito casi sobrehumano, y cuantos más detalles sobre su vida conozcamos más se difuminará la leyenda.

 

No me malinterpretéis. No estoy abogando por mantener a mis lectores en la ignorancia, eso es complentamente contrario a nuestro Abecedario Cultural. Pero la figura histórica (el Rasputín real, el que manipulaba al zar y a la zarina, el que gobernaba Rusia) empalidece ante el Rasputín de las leyendas, esa "russian greatest love machine", el mago y el poseedor de ese miembro viril que podéis ver en internet (estoy considerando que quizás no sea del todo adecuado poner la fotito por aquí, pero google no tiene reparos).

 

Así que nada. Voy a dedicarle un parrafillo a esta extraordinaria canción de Boney M. Porque aparte de resumir la vida de Rasputin en cuatro minutos, no podéis negarme el hecho de que es genial. La musiquilla es pegadiza, las letras divertidas... Vale, reconozco que a mi lo que me encanta es el "russian greatest love machine" que he dicho antes. Pero... qué os voy a decir. Es una canción que pone de buen humor. Y con una letra genial, repito.

 

Y para terminar, os dejo otra canción. Menos seria (y eso que esta no es nada seria) pero también  una de mis favoritas. Ya habíais visto a Rasputín cantar, ¿verdad?

 

 

Maravillas Palomino

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Comentarios: 1
  • #1

    María José (miércoles, 31 julio 2013 16:00)

    Siempre rodeado de admiradoras, yo no lo era, pero reconozco que cuando leí Rasputín con doce años me impacto bastante esta figura, y aunque siempre lo han puesto de malvado, de monje loco, de calculador, a mí me pareció carismático y embaucador. Añadir que aunque no era un santo, el complot ideado por sus asesinos tampoco les hacía mejor que él.
    Me ha gustado mucho que habléis sobre este personaje, muy interesante.

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