Breves acotaciones para una biografía, de Ángel González

                    Escribir un poema se parece a un orgasmo:
                    mancha la tinta tanto como el semen,
                    empreña también más en ocasiones.

 

 

Así escribía sobre la poesía Ángel González, quien también dijo que “por mucho sentimiento que tengas, por mucha sensibilidad que poseas, si no lees poesía, nunca vas a escribir poesía. Un joven poeta ha de leer mucha poesía, mucha buena poesía; y, a partir de ahí, ha de empezar a escribir. El sentimiento, la sensibilidad… muchas veces son lugares comunes; lo que importa es la forma en que está dicho”.1

 

 

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Escribir un poema se parece a un orgasmo:
                                                               mancha la tinta tanto como el semen,
                                                               empreña también más en ocasiones.

 

Así escribía sobre la poesía Ángel González, quien también dijo que “por mucho sentimiento que tengas, por mucha sensibilidad que poseas, si no lees poesía, nunca vas a escribir poesía. Un joven poeta ha de leer mucha poesía, mucha buena poesía; y, a partir de ahí, ha de empezar a escribir. El sentimiento, la sensibilidad… muchas veces son lugares comunes; lo que importa es la forma en que está dicho”.1

Breves acotaciones para una biografía es el sexto poemario publicado por el poeta de Oviedo. El libro se abre con A veces. El poema, que se inicia con los mismos tres versos que encabezan este artículo, deja patente la importancia que para González tiene la poesía, arte que compara con el mayor grado – el más sincero – de la pasión amatoria:

 

 

                                       Tardes hay, sin embargo,

                                       en las que manoseo las palabras,

                                       muerdo sus senos y sus piernas ágiles,

 

 

8 breves poemas componen este trabajo lleno de sagaces críticas a la sociedad y a sí mismo. Con un lenguaje directo, que encierra sentidos escondidos y ocultos, Ángel González logra pintar con palabras una cotidianidad dura y embarrada. Un mundo no perfecto en el que, con esperanza, también se atisba el amor:

 

 

                                         Cuando tengas dinero regálame un anillo,

                                         cuando no tengas nada dame una esquina de tu boca,

                                         cuando no sepas qué hacer vente conmigo

 

 

Sin duda, un poemario que se puede consumir en 7 minutos o en toda una vida. La excelencia de González en 8 composiciones deliciosas. ¡Salud!

 

 

 

P.D: Me permito incluir una canción que Joaquín Sabina y Benjamín Prado le dedicaron al maestro tras su muerte.

 

 

 

 

1.: Entrevista al poeta hecha por Xuan Bello en la revista Clarín

 

 

Daniel J. Rodríguez/ @DanielJRguez

 

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