Tres sombreros de copa, de Miguel Mihura

¿Quién dice que necesitemos leer una obra de 400 páginas para aprender algo con la lectura?

Esta semana volvemos con teatro, con una obra escrita en 1932. Estoy hablando, sin duda, de Tres sombreros de copa de Miguel Mihura. Un escrtor de principios de siglo XX que también trabajó como periodista, historietista y fundó La Ametralladora y La Codorniz.

 

Fue una persona muy polifacética y sensible. Miguel Mihura disfrutó de los Cafés Literarios de la época donde pudo rodearse de gente como Jardiel Poncela. Fueron estas amistades las que influyeron poderosamente en el estilo del dramaturgo.

 

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20 fueron los años que tardó en ser estrenada la obra. Cuando Mihura la dio a conocer a varios empresarios y actores nadie la entendió, y es comprensible si sabemos un poco del argumento y de la época en la que fue escrita (1932).

 

El dramaturgo muestra, en esta obra, dos mundos muy diferentes y que se enfrentan:

 

- Un mundo elitista, burgués y rígido, a través de Dionisio (personaje principal) y su futuro matrimonio.

 

- Un mundo bohemio, más libre y en el que todo tiene cabida, a través de Paula y todos los personajes que la acompañan.

 

La obra sucede en una noche, la víspera de la boda del protagonista, y en el espacio teatral de una habitación de hotel. A través de esas unidades de tiempo y espacio, Mihura hace reflexionar al lector sobre la vida, la felicidad, la esperanza y el futuro que esperamos y el que tendremos si seguimos sin cambiar lo que no nos gusta de nosotros.

 

La obra está llena de simbolismo, de conversaciones sin aparente sentido pero que esconden mucho detrás. Es una de esas obras especiales que no deja indiferente a nadie ni siquiera al protagonista:

 

DIONISIO: ¡Yo no me quiero casar! ¡Es una tontería! ¡Ya nunca seré feliz! Unas horas solamente todo me lo han cambiado...

 

 

Sonia Pérez Sánchez / @SoniaRIPEC

 

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