Ñ de Ñu

Mencioné al ñu de pasada en la última entrada dedicada a la Ñ, y me temo que hoy no le voy a dedicar esta entrada, por simpáticos que sean estos animales. Sin embargo, le voy a hacer una especial mención al ñu que tenemos aquí al lado (imaginaos la marcha imperial de Star Wars resonando en vuestras mentes) y a la organización que pertenece. Damas y caballeros, cafeteras y cafeteros, con todos ustedes, ¡Newton el Ñu!

 

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Newton el Ñu es uno de los agentes que por el mundo tiene OSAC. Puede no ser el más popular de todos ellos (¿tenemos todos presente cual es?), pero sin duda se merece una ovación y nuestro más inmediato respeto, porque va a permitirnos que este miércoles lo dediquemos a una de las mejores series de animación que hay en el momento.

 

Porque la OSAC es la Organización sin Acrónimo Chulo, su agente más popular es el Agente P y la serie de la que hablo es Phineas y Ferb, una de las últimas creaciones-barra-genialidades que ha dado de sí la compañía Disney. 

 

Phineas y Ferb es la historia de dos hermanastros, pequeños Einsteins los dos, que en el verano más largo que os podáis imaginar se aburren tanto que cada día idean un plan distinto. Ya sea hacer una playa en el jardín, una montaña rusa extrema por la ciudad, diseñar la cita perfecta para su hermana Candance o ser estrellas "flor de un día" en el panorama pop. ¡O salvar del olvido palabras como Herrete!

 

Phineas y Ferb tienen como mascota a un ornitorrinco, Perry, que es también agente secreto de la OSAC y cuya misión es detener a su enemigo, el doctor Doofenshmirtz.  En cada capítulo, mientras Phineas y Ferb llevan a cabo su divertimento diario, Doofenshmirtz inventa un nuevo artefacto para dominar el Área de los Tres Estados (donde los dos hermanos viven) y Perry tiene que detenerle, siguiendo el típico argumento de película de espías (es decir, voy a deternerte, me descubres, me atrapas, te dispones a matarme, antes de matarme aumentas tu ego contándome tu plan, con ese tiempo escapo y finalmente me detengo).

 

Lo que hace de esta serie tan genial (aparte de algunos diálogos tronchantes) es la forma en la que ambos argumentos se fusionan siempre al final del capítulo, de modo que todo lo que han hecho Phineas y Ferb desaparece gracias al invento de Doofernshmirtz antes de que el agente P le detenga. La originalidad con la que los guionistas consiguen esto (os puedo garantizar, si no lo habéis visto, que hay algunos que te dejan atónito) es memorable.

 

No me queda más que recomendaros a todos que veais aunque sea un capitulito de esta maravillosa serie. Que olvidéis los años que os hagan falta olvidar para disfrutarla como se merece, con inocencia, sí, pero también con crítica y con las referencias a las parodias siempre a mano. Os prometo que no os defraudará.

 

Maravillas Palomino

 

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Comentarios: 1
  • #1

    Un amigo (sábado, 06 julio 2013 14:35)

    Excelente comentario, Mara. Se nota que estudias periodismo con aprovechamiento. Digo yo...

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