Maruja Torres, último asteroide del año

Maruja Torres ha sido la encargada de clausurar el ciclo de conferencias Escritores en su Tinta, que organiza la Concejalía de Cultura de Molina de Segura. En uno de los encuentros más multitudinarios que han tenido lugar en la biblioteca Salvador García Aguilar, Torres habló a sus lectores sobre vida, periodismo y fantasía, sin perder jamás la alegría que la caracteriza.

 

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Como viene siendo habitual en los eventos con los "escritores en su tinta", el encuentro comenzó con la investidura de la autora catalana como miembro honorario de la Orden del Meteorito (con todos los títulos correspondientes). Como siempre, tal original ceremonia propició risas en el público y la diversión de la propia autora, que al ponerse la banda proclamó: "Juro llevar esta insignia... ¡por Cataluña!", ganándose con ello una ferviente aclamación del público.

 

Tras la imprescindible ceremonia (ningún encuentro de los Escritores en su tinta sería lo mismo sin ella), Lola Gracia hizo su usual presentación de la autora, que se reconoció agradecida por la invitación a volver a la tierra de sus padres. Maruja Torres hizo también alusión a lo mágico de un encuentro entre escritor y lectores, ambas (la de escribir y la de leer) ocupaciones solitarias.

 

Comenzó entonces una tertulia (porque no se le puede llamar charla ni conferencia) agradable, distendida y muy, muy divertida. Maruja Torres encandiló a todos con su gracia natural, su capacidad para reírse (de sí misma y de los demás) y de su profunda experiencia, adquirida gracias a una vida dedicada al periodismo y a la literatura. 

 

 

Su reciente despido como columnista en El País hizo que el coloquio estuviera más centrado en el periodismo que en la literatura. No faltaron críticas a este mundo ("Hay un déficit de brillantez per cápita en el periodismo, fruto del máster"), a las condiciones en la que se trabaja ("Los periodistas viven casi en la esclavitud") y, como no, a sus antiguos jefes, aunque asegura que es ya una "página pasada".

 

Nos habló de su vida, comenzando por su infancia, en la que leer le sacó de la "miseria intelectual" y su adolescencia (cuando robaba tebeos para revenderlos y poder comprarse libros), para terminar con su afición a viajar ya de adulta. Afición que surgió de su deseo de huir, aunque reconoce que tras cubrir la guerra de Panamá ha aprendido a distrutar del encuentro. 

 

Esta autora a la que le gusta inventarse a sí misma y vivir varias vidas (vidas que podrían, o no, convertrse en novelas) se considera sobre todo periodista, aunque como ella misma admite: "Cada vez que he estado en un bombardeo he querido dejar el periodismo". Maruja Torres es espontánea, sorprendente, inteligente y muy divertida: ningún miembro del público salió de allí con otra impresión que la de haber asistido a un encuentro excepcional y muy memorable.

 

Con una ya anunciada segunda edición,  Maruja Torres cierra el ciclo Escritores en su tinta 2012/2013, que ha traído también a nuestra región a los autores Rosa Montero, Lorenzo Silva, Juan Eslava Galán y Carmen Posadas. 

Maravillas Palomino Dólera

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