J de (Long) John Silver

Long John Silver (o John Silver el Largo, como lo encontramos en las ediciones en español) es, de alguna manera, el protagonista indiscutible de la novela de Robert Louis Stevenson La isla del tesoro. Señoras y señores, es hora de piratas.
Hay muchas historias de piratas. Y las reales, como las de Edward Teach Barbanegra o Mary Read, la dama pirata, pueden resultar más emocionantes que las historias de piratas como Silver, Roberts o Shakespeare (no Shakespeare el escritor, Shakespere el capitán del barco volador). Pero de todos modos, y con la esperanza de poder ofreceros por otros medios la historia del capitán de la Venganza de la Reina Ana, empezamos con uno de los más grandes. El cocinero de a bordo del Hispaniola. Long John Silver, a quién conocí por primera vez con siete añitos gracias a la película El guardián de las palabras, esa pequeña gran oda a la literatura. Silver siempre irá ligado para mí a Richard Tyler y su carita de sorpresa.
Long John Silver siempre ha sido para mi el paradigma del pirata malo. En La isla del tesoro, se enrola en la tripulación de la Hispaniola como cocinero de a bordo y mete a su tripulación como gente de confianza, de modo que cuando se produce el motín, los únicos "no piratas" del barco resultan ser el capitán, el caballero Trelawney y Jim Hawkins. Sin embargo, es un personaje de moralidad ambigua, que provoca  sentimientos agridulces, tanto para el lector como para el joven Jim, quien al principio lo ve como un mentor para luego descubrir su traición, pero que no puede evitar preocuparse por él cuando desaparece al final de la aventura (mención aparte la ternura del Silver "Disney", que renuncia al tesoro para salvar a Jim).

La isla del tesoro es la historia de piratas por antonomasia. Podemos leer el Barbanegra de Defoe (que resulta ser una síntesis detallada de todos los barcos saqueados y las hazañas que Teach llevó a cabo, pero no llegará ni de lejos al realismo de la novela de Stevenson. El espíritu del pirata pícaro, mal hablado, con el loro en el hombro, la pata de palo y el parche en el ojo nace en la Hispaniola de mano de Long John Silver. Podemos decir, sin miedo a equivocarnos, que grandes éxitos piratiles como La isla de las cabezas cortadas o la saga Piratas del Caribe no serían nada sin el cocinero de abordo y su cruzada para recuperar el tesoro del capitán Flint.

(Por cierto, piratil como tal no existe. Pero como dice Barney Stinson, la invención de palabras denota creatividad y pirata necesita un adjetivo propio, así que nos lo hemos inventado).




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