A Sangre Fría, de Richard Brooks

Cartel de la película proyectada ayer en la Filmoteca Regional

 

Gracias a Amnistía Internacional ayer pudimos disfrutar de una de esas obras siempre recomendables, A Sangre Fría. Antes de la película hubo una pequeña charla por parte de los encargados de Amnistía Internacional en Murcia en la que expusieron que hay 8 países que siguen manteniendo la pena de muerte.
Esta es una película del director estadounidense Richard Brooks, conocido por sus adaptaciones al cine de novelas creadas en las décadas de los ’50 y ’60 como las de los libros de Tenesse Williams, “La Gata sobre el Tejado de Zinc” o “Dulce Pájaro de Juventud”. Está considerado uno de los grandes directores de la industria estadounidense. Por ello obtuvo un Oscar al mejor guión adaptado por “Elmer Granty”.
Lo más interesante de la obra comienza con el título. A Sangre Fría hace mención tanto al brutal asesinato de la familia Clutter por parte de dos rateros como a la ejecución de estos por parte del Estado. Este caso obsesionó a la sociedad estadounidense y al propio escritor que, durante los 5 años que duró la búsqueda y la ejecución, siguió el caso y se deprimió, tanto que no volvió a escribir. Pasó de ser un personaje frívolo de la escena nocturna de Nueva York a convertirse en una persona deprimida por la sociedad del momento.
Acerca de la película es una maravilla técnicamente hablando. El director transmite toda la atmósfera y suspense que destila la obra de Capote. El uso de la música es fascinante, sobre todo el contraste entre las partes de los asesinos (predominando el sonido del bajo) y del resto de personajes, como policías o la familia asesinada. Tal contraste tampoco consigue separar los dos asesinatos a los que se refiere el “film”, el de la familia y el de sus propios asesinos. Además critica como la defensa no se involucró en proteger a los ejecutados, que llevaron su caso durante tres veces al Tribunal Supremo y no fueron defendidos ninguna de ellas. Como detalle curioso, Capote fue el narrador de la parte final de la cinta, aunque en ella aparece un periodista (homenaje al autor) que narra también parte de los hechos.
Considera el escritor que el castigo, la horca, impuesto a los asesinos de los Clutter, considerados como enfermos mentales, fue desproporcionado, y que la pena de muerte es la “cortina de humo” que EEUU, como joven nación, coloca ante su pueblo para esconder los males de su sociedad. Creyendo en la idea de venganza no se conseguirá otra cosa que más venganza, por ello ¿qué conseguimos asesinando a los asesinos? Pienso que más muerte y un retroceso como seres humanos.
La película es una auténtica maravilla y un clásico del cine de los años ’60. Por ello considero justo que esté guardada en la Biblioteca del Congreso de EEUU como bien cultural.
Carlos Javier Rosique Martínez 

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Comentarios: 1
  • #1

    María José (jueves, 10 enero 2013 23:49)

    Muy bien argumentado

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